BLOG DE VIAJES 18

De Ginebra a Milán

Recorrida por el Valais suizo y Lagos de Italia

CARACTERISTICAS Es una de las zonas más preciosas de Suiza. Caminos muy transitados. Ciudades pequeñas y muy turísticas. Cultura seria y rigurosa. Paisajes inolvidables de alta montaña.

HISTORIA Arquitectura tradicional alpina

CLIMA Ideal todo en otoño y primavera o verano. Desaconsejable durante el invierno por sus bajas temperaturas.

COMIDAS TÍPICAS Quesos y embutidos en todas las variedades. Vinos blancos y tintos. Cervezas. Racletes y fondiú. Pastelería exquisita. Chocolatería y golosinas.

RECOMENDACIONES Durante el clima estival, las rutas congestionadas. En cada localidad, visitar la Oficina de Turismo local. El GPS es óptimo, pero nada se iguala a los planos a escala. Con el GPS marcar tramos cortos y reprogramar al próximo destino. Escuchar por radio, las estaciones locales, familiarizándose con el idioma. Llevar equipo para picnic. Las paradas en la ruta son necesarias y existen excelentes lugares. Los suizos hacen de los pic-nic una cultura saludable. Puntualidad absoluta. Orden y limpieza hasta en las carreteras más altas e inhóspitas

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GINEBRA

Es la puerta de entrada de muchos viajeros que llegan a su Aeropuerto Internacional, pero más allá de ser una vía de acceso al corazón de las montañas suizas, es una ciudad a la que vale la pena dedicar un par de días para disfrutar de su elegante centro histórico y sobre todo de su lago y de sus numerosos parques llenos de flores, fuentes y zonas de césped y asadores barbacoas para disfrutar de la primavera y el verano.

El Jet d'Eau. Si por algo es conocida internacionalmente Ginebra es por el famoso chorro de agua que se alza 140 metros desde el centro del lago y que es visible desde varios puntos de la ciudad. Es espectacular en todo momento, especialmente con la caída del sol o cuando hace viento, el chorro de agua se convierte también en una cortina de agua.

Parques de la ciudad. Los más cercanos son: el parque de Mon-Repos y el parque la Perle du Lac, unos lugares que se llenan de gente en los fines de semana y que están plagados de césped, árboles centenarios, pequeños museos ubicados en bellísimos edificios y sobre todo tulipanes, cientos de tulipanes. La gente viene aquí a hacer pic-nic, jugar, leer, hacer gimnasia o simplemente a contemplar las inolvidables panorámicas del lago Léman. Probablemente sea aquí dónde podemos pensar que Ginebra es una gran ciudad para vivir.

El muro de los Reformadores. Al salir del casco antiguo se llega a un pequeño parque dónde está el banco más largo del mundo. Es una zona muy bonita conocida como la Promenade de la Treille y dónde se puede contemplar dicho asiento con decenas de personas. Muy cerca de allí está el Parc des Bastions, un precioso parque donde jubilados y niños juegan en unos ajedrez gigantes. Aquí también se puede ver el famoso e imponente Muro de los Reformadores, que homenajea a los líderes de la Reforma en Suiza.

El barrio de las Naciones Unidas. Grandes edificios de sedes como la de la Propiedad Intelectual, la Organización Mundial de la Salud o la Organización Mundial Meteorológica. Pero sobre todo el Palais des Nations, la sede europea de las Naciones Unidas, que está flanqueado por las banderas de los países que integran la organización.

Varias veces estuve en Ginebra, pero tan sólo una vez nos alojamos en la ciudad. Por lo general buscamos otros lugares cercanos más accesibles y económicos. Chocolates, vinos, relojes, ferias y festivales de música, cine y arte salpican las calles y tiendas de las rues basses, con la Croix d’Or como principal calle comercial.

Desde Ginebra se puede recorrer el Lago Léman por el lado norte o el sur, bordeando para llegar al interior de Suiza. Tomamos la primera y pasamos por pueblos y ciudades muy hermosas, frente al lago, en el cantón de Vaud. Coopet, Nyon, Rolle, Morges y Lausana.

LAUSANA

Esta ciudad conserva el legado romano y medieval frente a los barrios modernos. La catedral gótica domina la Cité. Sus constructores desplegaron tanto esmero en los acabados, que cuando el templo acogió el culto protestante, en 1538, los austeros reformistas no se atrevieron a tocar nada en ella. Hoy es una de las joyas arquitectónicas de Europa.

Otra tradición es el mercado semanal. Estas sabrosas costumbres conviven con las exquisiteces estéticas y artísticas que exponen los museos Art Brut o Hermitage y las tentadoras chocolaterías de la Rue de Bourg.

Lausana encandiló a visitantes célebres, desde Coco Chanel, que descansa en su cementerio, hasta Lord Byron, que encontró un lugar donde escribir.

Desde allí se toma la carretera hacia el norte rumbo a Berna. En el trayecto se pasa por Moudon, Henniez, Dumdidier, Avenches y Murten.

MOUDON

La pequeña ciudad histórica es un ejemplo de arquitectura medieval, la ciudad está entre las mejor conservadas del cantón. Los visitantes acuden atraídos por las coquetas callejuelas del lugar. Audrey Hepburn, vivió y murió allí. Como antigua cabeza de distrito del País de Vaud saboyano, Moudon está orgullosa de su gran herencia de obras públicas históricas. Varios mercados de artesanía, una activa vida en común, así como una temporada cultural rica y variada, animan la ciudad en el curso de las estaciones.

MURTEN

Es una idílica localidad alpina donde el tiempo parece haberse detenido, en parte, por su muralla y sus hermosas casas. “El pueblo más bonito de Suiza”, así es como se conoce a Murten. Se trata de un pueblo medieval situado en las montañas suizas, con 800 años de historia. Situado entre Berna y Laussane, parece que el tiempo no ha pasado desde que nació como parte del cantón de Friburgo. Tras los muros de esta localidad se esconde un pasado alemán, un lugar de cuento rodeado de agua y montañas. Muy cerca de esta última localidad, se llega a destino.

BERNA

Es la capital de Suiza. El casco antiguo de Berne es Patrimonio Mundial de la Unesco, contando con 6 kilómetros de arcadas, las así llamadas "Lauben", uno de los paseos de compras más largos y protegidos contra la intemperie de Europa, a la sombra de la Torre del Reloj.

Con sus numerosas fuentes, fachadas de arenisca, callejones y torres históricas, la ciudad ofrece un aire medieval singular. La vista más bella al casco antiguo a orillas del río Aare se disfruta desde el Rosengarten (jardín de rosas) encima del BärenPark (parque de osos) o bien desde la plataforma de la catedral de 101 metros de altura.

La colección más importante de obras del artista Paul Klee se halla en el Zentrum Paul Klee y la casa de Albert Einstein que es un testimonio de su estadía a principios del siglo XX en Berna, pudiendo ser combinada con una visita al Museo Einstein. También se puede visitar el Museo Histórico, el Museo de Arte, el Museo Alpino Suizo y el Museo de las Comunicaciones, entre otros, además anualmente la ciudad de Berna presenta numerosas exposiciones.

En uno de sus barrios perimetrales nació la actriz Ursula Andress y las boutiques, bares y teatros del casco antiguo, cobijados en las bóvedas de sus veredas y sótanos turísticos, atraen tanto a los habitantes de la ciudad como también a los turistas.Es la ciudad del Oso rampante. Recomiendo alojarse en el “Hotel Adler” (3 estrellas) y saborear una riquísima fondiú de queso, el plato nacional suizo.

Saliendo de Berna, tomar la Autopista hacia Vevey, en una especie de retorno al punto de partida del viaje, el Lago de Léman. En el camino se pasa por Flamatt, Dütingen, Friburgo, Hauterivé, Bulle y el monte Pleiades, hasta llegar a Velvey.

FRIBURGO

Friburgo en Üechtland es una de las ciudades más grandes de la Edad Media. Está ubicada en un promontorio rocoso y es bañada por tres lados por el curso del río Saane (Sarine). Más de 200 fachadas góticas del siglo XV y sin ningún parangón, confieren a su casco antiguo un encanto medieval incomparable. En aquellos tiempos, la ciudad estuvo protegida por una muralla de a lo menos 2 km de extensión. Hoy en día, aún se conservan restos de la muralla, las torres y de un gran bastión.

Sin embargo, lo más impresionante es la catedral de Friburgo con sus maravillosos vitrales. Fue construida por etapas a partir de 1283 y está consagrada a San Nicolás. Tiene una torre de 74 metros de altura, desde la cual se tiene una vista panorámica sin igual.

Hauterivé, con una magnífica abadía a 7 km de Friburgo. Un destacado lugar cisterciense fundado en 1137 por Guillaume de Glâne, señor de Ecuvillens. El nombre “Hauterive” (en latín “Alta ripa”, la orilla alta) viene de las altas rocas de arenisca cercanas, que bordean el río Saane por la derecha. Unos 20 monjes viven aquí con sencillez.

Bulle, situado en el centro de la Gruyère, la ciudad de Bulle ofrece todo para satisfacerle. Es el lugar principal de una región esencialmente agrícola. En un entorno protegido y una naturaleza intacta, el visitante podrá vivir en un auténtico marco bucólico las actividades más variadas y adaptadas a la temporada respectiva.

A muy pocos kilómetros de la ciudad, se encuentra la hermosa localidad de Gruyere, capital del queso. En otro viaje de este Blog, el Nº 3, se amplió los detalles de esta ciudad.

VEVEY

Es una de las “perlas de la Riviera de Suiza". Su ubicación directamente en el lago con vista hermosa al panorama alpino, su clima muy suave, los viñedos, los numerosos destinos de excursiones de la región así como los impresionantes vapores de ruedas en el lago caracterizan esta ciudad a orillas del Lago de Ginebra, o Lago Léman.

Vevey vivió su primer auge en la Belle Epoque a finales del siglo XIX. Aún hoy en día, los suntuosos hoteles y el paso ribereño con sus palmeras y flores recuerdan esta época. Es a la vez un moderno centro regional, sede principal del consorcio mundial de alimentos Nestlé.

El habitante más famoso de la ciudad fue el cómico Charlie Chaplin que vivió los últimos 25 años de su vida en esta ciudad. En la orilla del lago hay un monumento que lo conmemora, un Museo sobre su arte y su tumba.

Continuando el trayecto se llega a Montreaux

MONTREAUX

Entre el lago, montañas y viñedos, la ciudad presenta un paisaje de postal. Un auténtico pedacito de paraíso que ha seducido a artistas, escritores y viajeros en busca de belleza, calma e inspiración. Probablemente no sea casualidad que Freddie Mercury, Igor Stravinski o Prince le declarara su amor a este entorno, considerado Patrimonio de la Unesco.

El Château de Chillon es una postal impagable, al igual que los paseos por el lago a bordo de un histórico barco de la Belle Époque en la línea Golden Pass. Especialmente rica en eventos culturales, incluido el Festival de Jazz de Montreux, la región también cuenta con algunas de las mejores escuelas de hotelería y clínicas privadas del mundo. Es asimismo un centro de negocios con infraestructuras perfectamente adaptadas a la organización de congresos internacionales.

Continuando el viaje hacia Martigny, pasar por St. Maurice y otras localidades en una ruta muy hermosa. A llegar a Martigny, se ingresa al Valle del Valais Suizo por la Ruta A9, coincidente con el río Ródano.

Se remonta el valle, con paisajes extraordinarios, disfrutando de 300 días de sol al año y hasta en pleno verano se puede disfrutar de la nieve arriba en los glaciares. Gracias al sol, los productos naturales tienen un sabor único. El Valais produce estupendos vinos, fantástica fruta y sabrosas verduras. Y por todas partes se siente el latido de los agricultores, los viticultores y los campesinos de los Alpes.

SION

Es inconfundible por las dos pequeñas colinas que sobresalen en medio de la ciudad y en las que distinguimos las ruinas del castillo de Tourbillon y la iglesia fortificada de Valere. Sion es uno de los asentamiento humanos más antiguos de Suiza como lo atestiguan diversos yacimientos con más de 5000 años de antigüedad. Pero lo interesante de la ciudad está concentrado en su pequeño centro histórico medieval.

SIERRE

Sierre ocupa un lugar preferencial en la frontera entre el Valais Superior e Inferior y en la frontera lingüística entre el alemán y el francés. Los romanos la calificaban como "ciudad de las cien colinas". En varias colinas se habían construido palacios y castillos, desarrollándose pequeñas aldeas en los alrededores.

Nos alojamos en el “Hotel Central” (3 estrellas). La región de Sierre es una de las zonas vitícolas más importantes de Suiza. El Fendant de la uva Chasselas es el embajador más renombrado del Valais, siendo un producto exquisito como vino tinto, el Dôle de la variedad de uva Pinot Noir. Recomiendo probarlos.

Dejando Sierre, tomar la ruta del Bajo Valais hasta Visp. Desde allí doblar al Valle de Mattertal, ascendiendo paulatinamente a uno de los paisajes más bellos de Suiza. En Tash, paseo por el pueblo, estacionar y tomar un tren especial hasta destino

ZERMATT

Está ubicado a los pies del Matterhorn o Monte Cervino de 4.478m y otros picos de los Alpes suizos, italianos y franceses. Su desarrollo turístico está estrechamente vinculado con la montaña más famosa del mundo. Es un centro de vacaciones libre de automóviles que ha logrado mantener su carácter originario y que ofrece posibilidades de paseo y excursión casi ilimitadas, lo han convertido en uno de los pueblos más atractivos de Suiza. La estación de esquí tiene 54 teleféricos y telesillas y 360 km de pistas.

Zermatt es el mejor lugar del mundo para relajarse en plena naturaleza. Por las calles de esta localidad suiza no circulan coches ni otros vehículos a motor. Aquí no escucharás el ruido del tráfico, pero sí el canto de los pájaros y la suave melodía de los cencerros. Idílicamente situado entre montañas, bosques y lagos, Zermatt irradia calidez y permite vivir momentos tan fascinantes como terapéuticos.

Sus impresionantes paisajes alpinos y la hospitalidad de los lugareños garantizan una experiencia enriquecedora. Recomiendo sentarse a mirar, tan solo mirar la montaña y extasiarse ante la belleza. Se puede acompañar con una buena cerveza o insuperable chocolates.

Regresando en tren, se retoma el estacionamiento y por la misma ruta, ahora en leve bajada se llega a Visp. Siguiendo la ruta a la derecha, la R19, se ingresa al Alto Valle del Valais, con paisajes impresionantes. Se suceden varios pueblos a cual más bellos. Brig, Morel, Fiesch, Eggen, Münster, Oberwald, Gletsh y en el Paso de Furka, a 2.429 m de altura, terminar el trayecto y retornar, por la misma, ruta hasta llegar a Münster..

En la parte más alta, cercana al glaciar del Ródano, Alto Valais se habla un dialecto suizo-alemán, mientras que en el Bajo Valais se habla el francés. El Valais tiene una gran tradición migratoria. Tierra de paso a través de sus múltiples puertos de montaña (Simplon, Grand-St-Bernard) ha visto desfilar, desde los elefantes de Hanibal, a tropas militares de Napoleón o caravanas de mercaderes. Asimismo muchos valesanos han tenido que emigrar, empujados por la pobreza, hacia tierras americanas o hacia las grandes ciudades europeas. El cantón del Valais resistió al protestantismo y permaneció fiel al catolicismo.

El Paso de Furka fue utilizado como un lugar ideal para filmar la emblemáticas escenas de James Bond parado al lado del Aston Martin en “Dedos de Oro”.(“Goldfinger”). A una curva en el lado este del paso, aún se la nombra "James Bond Strasse". En la señal, hay un mirador con una pequeña zona de aparcamiento. Los visitantes también pueden aparcar junto al Hotel Belvedere, cerca de la parte superior del paso y tomar fotos del Glacial del Rhone. 

MÜNSTER

Hermoso pueblo, típico del Alto Valais, silencioso y amable, con su iglesia ancestral y pequeño cementerio adosado, paisajes alpinos y sonidos de cientos de censerros de vacas pastando. Belleza natural.

Nos alojamos en un hermoso lugar, el “Hotel Croix d'Or et Poste” (3 estrellas) histórico hotel boutique que funciona desde 1620 y alojó a Pío XI y otros ilustres pasajeros. Con cena, desayuno incluído y la major atención suiza.

Desde Münster, retornar por la Ruta 19, desandando el camino, hasta Brig. En esta ciudad, perfectamente señalizado, tomar la Ruta 9 o Simplonstrasse, en permanente subida, rumbo a Italia. Hermosos paisajes de altura. El Simplon es una ruta que ya era recorrida durante la Edad de Piedra y que hasta el siglo XVII fue utilizada principalmente por contrabandistas y mercenarios.

A un costado del camino, en ciertos tramos altos, se ven las rutas de las mulas de Napoleón que trasladaban cañones y pertrechos de guerra y en el punto más alto del puerto de montaña, a 2005 m, está el Hospicio de los Canónigos de San Bernardo y un águila de piedra, de ocho metros de altura, que recuerda la II Guerra Mundial.

En la parte sur del puerto de montaña, Sinplon Pass el camino conduce en dirección a Italia y pasa por el pueblo de Simplon Dorf. El estilo de sus construcciones, con los típicos techos construidos con tejas de piedras. Posteriormente, el camino continúa a lo largo de galerías y túneles a través de la garganta de Gondo, encajonada en medio de estrechas paredes de granito. En la aldea de Gondo está el paso fronterizo hacia Italia y en él pueden visitarse minas de oro

Frontera Suiza - Italia Pasar por Iselle, Varzo, Crevoladóssola y tomar Ruta 337 rumbo a Locarno. Nuevamente entrar en Suiza y llegar a:

ASCONA y LOCARNO

Ambas ciudades suizas está prácticamente unidas. Ascona es el lugar ubicado a menor altura de Suiza. Está a 196 m sobre el nivel del mar, en la orilla norte del Lago Maggiore (Lago Mayor). Es conocida por su casco antiguo, su paseo lacustre con una atmósfera mediterránea, los cafés con terraza y su benigno clima.

En Borgo, el antiguo centro de Ascona, se encuentra la interesante iglesia San Pietro e Paolo, una basílica del siglo XVI con un campanario de gran altura, símbolo de este destino turístico.  Las sinuosas calles del casco antiguo desembocan en el paseo lacustre, cerrado para el tráfico vehicular, y lleno de atractivos cafés.

Locarno, la ciudad más templada de Suiza y ubicada en la orilla septentrional del Lago Maggiore (Lago Mayor). Los árboles típicos del mediterráneo, tales como las palmas o los limoneros, en pleno centro de la ciudad, son los responsables de la atmósfera que caracteriza a la ciudad.

Arriba de Locarno, en Orselina, está la iglesia de peregrinación Madonna del Sasso, un santuario que tiene su origen en una aparición de la Virgen María. La iglesia es la principal atracción turística de la ciudad y desde ella se tiene una vista fantástica de la ciudad, el lago y las montañas.

Recomiendo alojarse en el “Seven Boutique Hotel” (3 estrellas), en un hermoso lugar frente al paseo del Lago Mayor donde anualmente se realiza el Festival del Jazz.

Desde Ascona, tomar hacia el sur oeste bordeando el Lago Mayor, con uno de los paisajes más hermosos del circuito.

Lago Mayor o Maggiore cuenta con una superficie de 212 kilómetros cuadrados y es el segundo lago más grande de Italia, por detrás del Lago de Garda. Gracias a la riqueza de la familia Borromeo, los tranquilos y encantadores pueblecitos que rodean el Lago Maggiore fueron embellecidos con iglesias y pinturas, y se construyeron preciosas villas y jardines que continúan haciendo las delicias de sus visitantes.

Del lado oriental lucen los siguientes lugares, que se pueden ver desde el trayecto occidental: Anidado en un saliente rocoso se encuentra el Monasterio de Santa Caterina del Sasso Ballaro. Se trata de una curiosa construcción habitada por los monjes dominicos que, debido a su sorprendente situación, es uno de los lugares más encantadores del lago.

Isola Bella: El antiguo pueblo pesquero que ocupaba la isla fue convertido en un precioso oasis en el que se encuentra un palacio barroco y un precioso jardín repleto de plantas muy especiales.

Isola Madre: La más grande de las islas del lago posee un precioso palacio, además de un jardín con plantas muy exóticas y en el que corren en libertad, blancos pavos reales.

Angera: La imponente fortaleza medieval de la localidad de Angera se alza majestuosa sobre el Lago Maggiore. En su interior alberga frescos de los siglos XIV y XV además del Museo de las Muñecas.

En el trayecto occidental, desde Ascona, pasamos por localidades hermosas como:

Brissago Es una pequeña población en la frontera con Italia, se encuentra en el punto geográfico más bajo de Suiza, a tan sólo 197 metros sobre el nivel del mar, suspendida entre las orillas del Lago Maggiore y las pendientes escarpadas de la montaña. La parte más baja y antigua del pueblo se reúne en torno de la magnífica iglesia renacentista San Pedro y Paolo, rodeada por cipreses seculares. Bajando los estrechos callejones hacia el lago, se pueden admirar rincones pintorescos, jardines en los que limones, naranjas y cedros crecen al aire libre y algunas bellas regias mansiones. Además de ser famosa por su fábrica de tabaco y cigarrillos, Brissago también lo es por sus islas, que desde lo alto aparecen como manchas verdes en el azul intenso del lago.

Cannobio. Pequeña y coqueta localidad de Cannobio es extremadamente pintoresca. Ubicada en el extremo norte del lago Maggiore, se trata de un laberinto de calles empedradas, edificios históricos y vistas amplias del lago y los alrededores Cannobio es la última ciudad italiana antes de la frontera suiza y en la actualidad, es también uno de los destinos turísticos más populares de la región. Su centro histórico es el corazón de la ciudad, un lugar de casas de tonos pastel ubicadas en sinuosas callejuelas adoquinadas.

Verbania. Ubicada en la orilla occidental del Lago Mayor, meta turística privilegiada, está en realidad dividida en dos centros: Intra y Pallanza, separados por la Punta de la Castagnola. Célebre, en Pallanza, es la Villa Taranto, un amplio jardín botánico rico de especies exóticas y raras. Interesantes las Iglesias de San Remigio, románica, y la de la Virgen de Campiña del siglo XVI.

Stressa. Tiene un origen medieval, a pesar de que debe su aspecto actual a este siglo. Parques y jardines de espléndidas villas acompañan el paseo a lo largo del lago y posibilita admirar el panorama que desde aquí se puede apreciar de las Islas Borromeas (Isole Borromee).

Arona Fue la posesión de los celtas, los romanos y los lombardos. Después del asedio y la destrucción de Milán en 1162 por el emperador Federico I Barbarroja, muchos de los exiliados se refugiaron en Arona. Más tarde, la ciudad fue la posesión de la Casa de los Borromeo.

El Coloso San Carlo Borromeo. Que se encuentra en el monte San Carlo, a 2 km de Arona, fue construido entre 1624 y el 1698, en honor de San Carlos Borromeo que era originario de Arona. Es una estatua de bronce y cobre de 35 metros de alto, la estatua 24 metros, y el altar sobre el que se encuentra casi 12 metros. Considerada entre las más altas del mundo.

Desde Arona, se cruza en sentido oeste a la Ruta R229 para llegar al Lago de Orta, el más pequeño del conjunto de Lagos del Norte de Italia y encontrarnos con un verdadero paraíso.

Lago de Orta. Ha permanecido ignoto a los circuitos turísticos que recorren el norte de la península itálica, está situado en la provincia de Novara en Italia, a 22 km del Lago Maggiore. Es el lago más occidental, está a una altitud de 292 metros y tiene una longitud de 13 km por 1,5 km de ancho. El símbolo del lago es la isla de San Giulio, a 400 metros de la orilla y con tan solo 275 metros de norte a sur.

ORTA DE SAN JULIO

Una de las principales localidades del Lago, ubicada en el centro, Orta San Giulio, fue refugio de escritores como Nietzsche o Balzac y aún conserva un aire medieval. En los siglos XVI Y XVII fue construida, en las laderas de una colina empinada; el Sacro Monte di San Francesco, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y compuesto por 20 capillas con estatuas y pinturas escenificando la vida del santo.

Son numerosos y de estilos arquitectónicos diferentes los edificios que colorean el pequeño pueblo; entre éstos se señalan: el Palacio de la Comunidad , el Palacio Gemelli, la Iglesia Parroquial de Santa María de la Asunción y en la isla de San Julio, la basílica homónima del siglo XII.

Esta verdadera joya, desconocida por casi todo el mundo, es peatonal y tiene una única plaza frente al lago, donde se reúnen los edifcios, negocios y la comunidad, toda. Nos alojamos en el “Hotel León d’Oro” (3 estrellas) con media pensión, y puedo asegurar que viví uno de los mejores desayunos de mi vida, frente al lago y bajo una terraza pergolada, con cientos de flores celestas de las glicinas que nos perfumaban. Digno final del recorrido.

Desde Orta tomar la Ruta R229 rumbo a Novara y desde allí a Milán por Autopista.

Fin del trayecto