BLOG DE VIAJES 13

De París a Estrasburgo.

Recorrida por el centro, Alsacia y Lorena

CARARCTERISTICAS Es una de las zonas más visitadas de Francia. Caminos muy transitados. Ciudades pequeñas. Llanuras bajas y cultivadas. Zonas de montañas no muy altas. Bosques de pinos

HISTORIA Corazón de la Galia. Presencia de los romanos. Arquitectura románica, medieval y pre-gótica. Zonas disputadas en la 1ª y 2ª Guerra.

COMIDAS TÍPICAS Quesos y embutidos en todas las variedades. Truchas de ríos y gansos. Vinos blancos secos. Vinos tintos en Borgoña. Pastelería exquisita

RECOMENDACIONES Mayo: sin lluvias y templado. Ideal en el otoño y primavera. Pocos lugares de baños y nada de playas. Respetar la velocidad en rutas. En cada localidad, visitar la Oficina de Turismo local. El GPS es óptimo, pero nada se iguala a los planos a escala. Escuchar por radio, las estaciones locales, familiarizándose con el idioma.

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PARIS

Seis veces estuve en Paris, ciudad de luz y maravillosa. Merece un apartado de viajes especial. Por lo general, es el punto de llegada o partida de los viajes internacionales y siempre es un motivo felíz para visitar museos, recorrer sus calles y descubrir nuevos rincones e increíbles lugares.

Sugiero alojarse en algunos de los hoteles que visité: “Hotel Regent Garden” (boutique 4 estrellas) pequeña joya cercano al Arco de Triunfo y donde Jean-Luc Godard en1983 filmó una película o el “Apart Hotel Adagio Paris” (4 estrellas) edificio de gran altura cercano a la Torre Eiffel, con vistas impresionantes sobre toda la ciudad.

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Saliendo de París, por la Autopista A6 rumbo a Auxerre atravesando la Borgoña. A escasos 43 km se pasa por Melún, ciudad histórica que permite apreciar dos monumentos extraordinarios:

El Castillo de Vaux le Vicomte es una joya del barroco francés y el antecedente inmediato de Versalles, ya que Luis XIV cuando lo visitó quiso repetir el estilo arquitectónico y sus jardines en la nueva morada.

Está abierto al público y en sus instalaciones se filmaron numerosas películas como “007 Moonraker”, “D’Artagnan” y la muy conocida serie de televisión “Versalles” que en realidad, los interiores y jardines de este castillo, suplen los originales de la historia.

El Castillo de Fontainebleau es un sorprendente conglomerado de estilos, iniciado en el 1100 y terminado en los tiempos del rey Francisco I, solo como lugar de caza. Napoleón lo tenía como su residencia preferida y fue en este lugar donde capituló para retirarse al ostracismo.

Para los curiosos, muy cerca de estos monumentos, a unos 40 km al sur y por rutas secundarias, en un pequeño poblado, Bouchy, se encuentra la mansión-castillo del actor frances Alain Delón.

LA BORGOÑA

Es la provincia más rica de Francia, histórica, cultural, gastronómica y económicamente y ese opulento núcleo de gran poder de antaño, se vislumbra hoy en notables monumentos del románico y gótico. Muchos años antes, estas eran las tierras originales de los Galos y su poder fue exterminado por los romanos, de allí que existen vestigios del viejo caudillo que se rindió ante Julio César, Vercingétorix, en tierras de Alise (existen ruinas y un monumento de gran altura).

También, más al norte, cerca de la ciudad de Chantilly, un parque temático de amplia repercusión ya que es el segundo, después de Eurodisney y está dedicado al héroe galo nacional Astérix. También es la tierra de los buenos vinos, tintos y blancos, en la famosa tierra denominada, Cote d’Or.

Pero es necesario aclarar que este viaje sólo se centra en dos localidades, de las muchas alternativas existentes en la región y se opta por ellas para asimilar las más claros ejemplos del arte Románico y Gótico. Por otro lado, el sentido principal de este recorrido, es conocer y detenerse en la Alsacia y Lorena.

No obstante, quien dispone de tiempo, podrá hacer unas escapadas de la ruta principal y llegar a una ciudad muy bella y extraña:

TONNERRE

Tan solo a 35 km de Auxerre, hacia el este, y situada en los confines de Champaña y Borgoña tiene diversos bellezas para cautivar al visitante. Se le ha puesto el sobrenombre de "Pequeña Venecia borgoñona" por sus grandes atractivos, como el canal de Borgoña, que invita al paseo y a la navegación, el río Armançon y su represa.

Pero lo más relevante del lugar es el estanque circular de la Fosa Dionne, un manantial surgente cuyas aguas turquesa incitan a la ensoñación. Esta fuente misteriosa, que ha alimentado numerosas leyendas a lo largo de los siglos, despierta la curiosidad de todas las generaciones. Instalado más abajo de la iglesia de San Pedro, este sitio con encanto fue transformado en lavadero pintoresco en el siglo XVIII. Dírijase luego a la iglesia gótica y renacentista, a la que podrá acceder subiendo unas escaleras. Colgada en una colina, ofrece desde su terraza una bellísima vista de los tejados del casco antiguo y del verde paisaje circundante.

El Hospital está considerado el hospital medieval más largo de Europa y el más antiguo de Borgoña. Fundado en 1293 , ha conservado su extraordinaria sala de enfermos, de 90 metros, y acoge un museo con diversas salas temáticas.

Con suerte, cada dos años en septiembre, se puede asistir a Tonnerre Medieval, en el corazón del casco antiguo, alrededor del legendario edificio medieval, donde se hallará muy buen humor, buenas comidas, juglares y malabaristas, vendedores ambulantes, guerreros y magos que dirigirá el baile para dos días de locura.

Atravezando la Borgoña ypasando la ciudad de Auxerre, en Nitry, bajar de la autopista y por caminos secundarios, de muy bellos paisajes y perfectamente señalizados, llegar a destino

VEZELAY

Esta ciudad que conoció el esplendor, llegó a tener más de 10.000 mil habitantes, hoy solo cuenta con 500, pero aún así sigue siendo una joya de la arquitectura romántica, principalmente por su basílica y por ser centro de inicio de uno de los Caminos a Santiago de Compostela.

La Abadía de Vézelay, actualmente conocida como Basílica de Santa María Magdalena de Vézelay fue un monasterio benedictino y cluniacense y tiene un extraordinario valor esculpido en capiteles y pórticos. Es una de las destacadas obras maestras de la escultura y arquitectura románica borgoñonas, aunque buena parte de su decoración exterior fue dañada durante la Revolución francesa.

La iglesia y la colina de Vézelay fueron añadidos a la lista de Lugares Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en el año 1979. Construida en 1037 y dedicada al culto de María Magdalena, la villa se convirtió, rápidamente, en un lugar de peregrinación. La reputación de la abadía dio paso a la prosperidad del pueblo contribuyendo a su desarrollo. Peregrinos como el duque de Borgoña, Hugo II y su corte, o Bernardo de Claraval (San Bernardo) que acudió, en 1146, a predicar la segunda cruzada; también Felipe Augusto y Ricardo Corazón de León visitaron la abadía en 1190 antes de partir para la tercera cruzada; o Luis IX de Francia, en 1248, convirtieron a Vézelay en una villa que atrajo a innumerables peregrinos.

También en la colina se levantan la antigua iglesia de Saint-Étienne, de arquitectura románica está cerca de la puerta de Barle y data de principios del siglo XII.

La antigua iglesia de San Pedro fue fundada en 1152. Su historia está poco documentada y solo quedó la torre del reloj que se conservó por razones de utilidad pública.

La Cordelle o Capilla de la Santa Cruz fue construida en 1146, tras la predicación de San Bernardo para alentar e invitar a la segunda cruzada. Es un lugar histórico para aquellos que aman el arte, el silencio y la santidad. Los primeros franciscanos vinieron de Italia en 1217 y solicitaron permiso para construir un convento que todavía está en activo.

El brillo dorado de las piedras rosadas de la basílica, coronando la colina, es visible desde lejos y emociona el aproximarse a este pueblo, tal como los peregrinos medievales lo sentían.

En la basílica del centro, admirar el tímpano de la fachada y los extraordinarios capiteles (todos desiguales) referenciando profesiones y costumbres. Aprovechar a deambular por sus calles e imaginarse vivir como en la edad media y en algún recodo, comer un pastel de nueces y peras, típico del lugar o algún queso Bleu de Bresse. Imperdibles.

A la salida del poblado y rumbo a la Autopista, pasar por la cercana San Pere, hermosa localidad y Avallon, también con mucha arquitectura medieval y numerosos elementos de torreones y fortificaciones, puesto que se trataba de una plaza fuerte de cierta importancia a principios del 1100. Por la A6 llegar a destino.

BEAUME

Ciudad histórico-artística, capital de los vinos de Borgoña, la ciudad posee un patrimonio excepcional. Rodeada de antiguas murallas, el casco viejo alberga destacados monumentos y muestra a los visitantes bellos palacios góticos, bonitas casas con entramado y preciosos patios interiores.

El Hospital, Hotel-Dieu, joya de la arquitectura medieval borgoñona, edificado en el siglo XV para ayudar a los enfermos más desfavorecidos. Declarado Monumento Histórico, este magnífico conjunto, con sus famosos tejados con tejas barnizadas, se ha convertido en museo de historia de la medicina, el magnífico patio de honor, la impresionante sala de los Pôvres, la capilla gótica, la cocina o la botica, así como una obra maestra de la pintura flamenca del siglo XV: el políptico del Juicio Final, atribuido al artista Rogier van der Weyden.

Cerca de allí, en la calle Paradis, podrá visitar el Palacio de los duques de Borgoña. Declarado Monumento Histórico, este antiguo palacio ducal del siglo XIV alberga actualmente el museo del Vino de Borgoña. En él se ilustra la historia del viñedo y de la fabricación del vino mediante colecciones etnográficas y artísticas, tapices y objetos cotidianos de la técnica de los viñadores.

Otro monumento ineludible es la Colegiata de Nuestra Señora, de inspiración cluniacense. Este magnífico edificio del siglo XIII, una de las últimas grandes iglesias románicas de Borgoña, posee una portada y una cabecera góticas y un campanario renacentista. El interior alberga una colección de cinco tapices que ilustran la vida de la Virgen (siglo XV), una capilla renacentista y una Virgen negra (siglo XII).

La vida cultural de Beaune es rica y abarca todo el año. Aquí se celebra uno de los más prestigiosos festivales de música barroca de Europa en el mes de julio. En toda la región de Beaune, visitas de bodegas, degustaciones y excursiones organizadas a los viñedos permiten conocer el patrimonio vitícola de Borgoña.

Una buena mesa está cuidadosamente equilibrada: aperitivos de queso alrededor de un Kir para abrir el apetito. Un jamón de mármol, luego carne de vacuno Bourguignon o el guiso de Borgoña que encajan muy bien con los vinos de la región, un buen Pinot Noir. Nos alojamos en un hotel muy antiguo pero bien ubicado, simpático pero no muy cómodo (no había otras plazas disponibles “Hotel Athanor” (2 estrellas)

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Saliendo de Beaune, se toma la Autopista A 36 directamente a Belfort. cruzando la región del Franco Condado y una serie de ciudades históricas, casi todas sobre el Río Doubs.

EL FRANCO CONDADO

Es una región administrativa, histórica y cultural, enclavada entre Suiza y la región de Borgoña. Desde un punto de vista geográfico e histórico, su territorio corresponde aproximadamente al del antiguo condado de Borgoña. Se la reconoce tanto por sus paisajes y monumentos, como por sus industrias y el elevado respeto por la naturaleza.

Dole, ciudad donde nació Pasteur (su laboratorio en la cercana Arbois) Besancon, donde nació Víctor Hugo y los hermanos Lumière Al llegar a la ciudad de Belfort, tomar la Ruta R19 y perfectamente señalizado se llega a destino

RONCHAMP

En realidad es una pequeña e insignificante localidad, sólo conocida y admirada por todos los arquitectos del mundo, ya que a las afueras se levanta la Capilla de Nuestra Señora de Haut, magnifica y peculiar obra de Le Corbusier. El encargo nace hacia 1950, cuando luego de la Segunda Guerra Mundial, la iglesia de la comuna, había sido destruida.

Le Corbusier crea una estética moderna que trabaja el edificio como un verdadero objeto escultórico, resultando uno de los trabajos más importantes de su carrera. Al diseñar genera un volumen orgánico de paredes blancas, curvadas, macizas, protagonistas y escultóricas con el ingreso de la luz por medio de pequeñas ventanas de color que cambian inmediatamente el interior del espacio, dotándolo de vida y simbolismo. Uno de los aspectos más llamativos de la Iglesia, es el cielorraso curvo. El techo parece flotar sobre el edificio, apoyándose en columnas incrustadas en los muros, creando una brecha de 10 cm entre éste y las paredes.

Desde el exterior, la Iglesia destaca por sus formas curvas que se asemejan quizás al paisaje, en el interior en cambio, la forma pierde protagonismo y es la luz el elemento que da sentido al espacio. Este edificio, es sin duda, uno de los más interesantes del siglo XX y un hito en la arquitectura mundial.

Dejando esta hermosa obra, se continúa la ruta hasta Lure, luego Luxeuil. Desde allí, se gira a la derecha por la Ruta N57 hasta Remiremont, iniciando allí el trayecto por la Alsacia y Lorena.

ALSACIA Y LORENA

Alsacia está ubicada en la zona occidental del valle del Rin, geográficamente está en la llamada planicie de Alsacia, delimitada por los montes Vosgos y por los montes del Jura. Lorena más al norte, limita con tres países diferentes: Luxemburgo, Bélgica y Alemania e históricamente, esta región perteneció a Francia y a Alemania alternadamente, hasta después de la Segunda Guerra. La zona tiene una fuerte personalidad propia, orgullosa de sus trajes regionales, de sus tradiciones y dialectos, conservan las costumbres y su arquitectura, tan próxima al imaginario de los cuentos de hadas.

Desde Remiremont, famosa por su histórica Abadía, tomar la hermosa Ruta 417, entre las montañosa de los Vosgos, con alturas que alcanzan los 1200 metros, hasta llegar a Gerardmer, que se encuentra sobre el Lago del mismo nombre. Es conocida como la Perla de los Vosgos, también por sus estaciones de esquí, por sus paisajes excepcionales, interesante patrimonio arquitectónico e importantes actividades culturales.

Continuando por la misma ruta y descendiendo desde las montañas, en medio de un paisaje imponente, se llega a destino. Total del trayecto, desde Beaume a Colmar 345 Km.

COLMAR

Declarada Patrimonio de la Humanidad, el centro de la ciudad antigua está muy bien conservada, albergando varios edificios de estilo gótico alemán y primer renacimiento, así como antiguas iglesias. Entre su rico patrimonio cultural también destacan el ex-convento de los Dominicos, el Teatro Municipal, los canales de la "Pequeña Venecia" y varias construcciones que datan de la Edad Media. Su situación geográfica, ubicada en medio de los viñedos alsacianos, le han otorgado la denominación de "Capital de los vinos de Alsacia”.

Siendo una ciudad cultural, en Colmar se encuentra el Museo Unterlinden que conserva el famoso “Retablo de Issenheim”, de Matthias Grünewald, también la tierra natal del creador de la Estatua de la Libertad, Frédéric Auguste Bartholdi, se lo recuerda con sellos de bronce estampados en el piso adoquinado.

En el mes de diciembre, la ciudad entera se vuelve un paraíso con sus cinco mercados de Navidad; famosos en todo el país por su belleza y tradición. Es el destino más visitado de toda Francia para estas festividades.

Para descubrir la Pequeña Venecia, barrio emblemático de Colmar, lo mejor es subir en una barca de fondo liso y navegar por el Launch, el río que alimenta los canales que cruzan el barrio y revivir el periplo de los productores de hortalizas que antaño lo recorrían para llevar su producción al mercado. Es obligado pasar por el muelle de la Poissonnerie que une la Pequeña Venecia con el barrio de Tanneurs. Allí, en unas casas con fachadas de colores y en ocasiones de formas estrafalarias, es donde residían los pescadores de la ciudad.

Colmar es todo lo que un amante de los cuentos de hadas puede soñar, quizá no esté la primera en la lista de lugares que visitar en Francia, pero cualquiera que la conozca pasará a colocarla en su top de ciudades idílicas. Nos alojamos en una típica casa alsaciana, el “Hotel a la Ville de Nancy” (3 estrellas) en el casco céntrico, el cual recomiendo.

Los rumores dicen que el pueblo de “Bella y la bestia” de Disney está inspirado en Colmar y las razones están por todas partes, Colmar tiene un tamaño perfecto entre ciudad y pueblo que nos permite recorrerla con sosiego y casi sentirnos como uno de los aldeanos que saludaba a Bella en la hermosa película.

Impertible probar la flammekueche, tarta flambeada de masa muy fina rellena con una mezcla de nata, queso blanco, jamón crudo y cebolla o los Bredele, pequeñas galletas que se comen tradicionalmente en Navidad pero abundan en todas las tabernas, con mucho vino blanco seco.

 

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Desde Colmar hacia el norte transitaremos La Ruta del Vino, denominación propia del valle Oeste del Rin, desde Thann, al sur hasta Marlenheim, próxima a Estrasburgo.

LA RUTA DEL VINO

Son 180 km de museo al aire libre, numerosos pueblos, castillos y fuertes, callecitas adoquinadas, casas medievales con entramados, frentes de colores y techos empinados ofrecen una de las vistas más hermosas de Europa, y las numerosas bodegas muestran sus toneles aptos para degustar los variados productos, de tal manera que los amantes del vino pueden pasar días enteros catando los frutos de interminables viñedos. Así mismo la pastelería es exquisita.

RIQUEWIHR

Presume de ser el pueblo más bonito de la Ruta. Los balcones están repletos de geranios, patios con galerías, románticas murallas dobles y torres vigía. Las ventanas rivalizan en belleza con los portales esculpidos y los tablones de boticas medievales. El tráfico está vetado en el interior del casco antiguo, de manera que tan pronto se atraviesan las puertas que protegen el núcleo histórico, el viajero cree haber entrado en una tranquila casa de muñecas de tamaño gigante.

Al avanzar por la calle mayor se ve flanqueado por casas de color pastel con inclinados tejados a dos aguas y las traviesas que sostienen la estructura a la vista. Los negocios se engalanan con rótulos de hierro forjado escapados de una novela victoriana, comercios y casas particulares compiten duramente entre sí con ornamentos que pueden ser hermosas: glicinas, tiestos con toda clase de flores, luces, aperos agrícolas o incluso peluches.

El clímax se alcanza en fechas señaladas como las navideñas o las de Pascua, cuando docenas de efigies de conejos aparecen en balcones, alféizares y ventanas. Los sinuosos callejones no desmerecen de las calles principales, todo lo contrario, luchan contra su estrechez acentuando los colores de las fachadas y los adornos, que a veces solo dejan un estrecho pasillo para avanzar.

El caminar distendido por Riquewihr suele desembocar, inevitablemente, en la idílica plaza de las Tres Iglesias y en los jardines del siglo XVI, Cour de Bergers, que realzan el perímetro exterior de la muralla.

RIBEAUVILLE

Dominado por tres castillos en ruinas, es llamada la ciudad de los Trovadores. Sinuosas callecitas discurren entre las casas de artesanos y viñateros en la parte alta del pueblo, con unas fuentes renacentistas, fachadas pintadas de mil colores y la iglesia parroquial gótica de San Gregorio el Grande. Desde allí, un camino señalizado asciende a los viñedos entre las montañas. El paisaje no puede ser más hermoso

Si se visita la localidad en otra época distinta a la Navidad, se podrá asistir a estos eventos: Marzo: Se celebra el Carnaval con un desfile por la ciudad. Mayo: La Primavera de los filósofos, con conferencias sobre diversos temas. Junio: Se celebra la fiesta del Kougelhopf, un pastel típico de la región en forma de campana con pasas y almendras. (Según los cocineros locales, Ribeauville es la capital de esta ligera y exquisita torta) Julio: Festival del Vino en el que se puede degustar los vinos de la región. Agosto: La Fiesta medieval de la ciudad, donde los locales se disfrazan y se celebran distintos eventos.

CASTILLO DE HAUT-KOENIGSBOURG

Desviando unos pocos kilómetros de la Ruta, se asciende a unos de los lugares más impactantes del viaje. El “Alto Castillo del Rey”, según su traducción, es una fortaleza donada en el 774 por Carlomagno a la abadía de Lepvre y posteriormente ampliado, tal como lo conocemos hoy, en 1192.

Sufrió a lo largo de los siglos asedios, incendios y reconstrucciones. La visita al castillo se puede hacer tanto por libre como guiada (9 Euros): El horario de la visita guiada varía según el idioma, siendo a las 14:00 horas la visita en inglés. Por ahora no hay en español. Si vamos por nuestra cuenta, con folletos o guía en manos, podemos emplear fácilmente entre 2 y 3 horas para visitar todos los rincones de este precioso castillo.

DAMBACH

Desde su pasado medieval, la ciudad ha conservado muchos vestigios a través de sus casas de entramado de madera o sus puertas del siglo XIV. Al pasear por las calles estrechas, también puede admirar el ayuntamiento renacentista del siglo XVII, la casa Burrus de finales del siglo XVI y la Fuente del Oso de estilo renacentista. Catalogado como Monumentos Históricos, las ruinas del castillo de Bernstein se remontan al siglo XII construido sobre una lomada de 562 metros.

OBERNAI

Este pequeño pueblo sigue el patrón de los otros que dominan la Alsacia. Varios puestos de artesanías, otro de comidas regionales y de vinos, todo bajo la presencia del conocido Le Befroi, del siglo XIII y que es un monumento histórico y emblemático cuya función fue de torre de vigilancia y campanario.

Muy cerca de la localidad se encuentra el Monte de Santa Otilia y su Convento. La Santa es patrona de Alsacia y tiene una veneración especial, por ser hija de estas tierras.

A lo largo de la Ruta del Vino, los catadores (conocedores o no), podrán probar un Gewurztraminer o un Riesling posiblemente el más fino y delicado de la zona, el Muscat variedad aromática, el Pinot Gris y Pinot Blanc más vigoroso y seco.

Se puede continuar hacia el norte y seguir la Ruta varios kilómetros más, pero en el caso de finalizarla, pasando el pueblo de Obernai, girar a la derecha por la Autopista A35 de acceso a Estrasburgo.

Sugiero que la Ruta del Vino se realice en dos días. Se puede cortar el viaje alojándose en algún hotel a medio camino, de lo contrario, tomar dos días en Colmar o en Estrasburgo y subir o bajar por la misma, respectivamente.

ESTRASBURGO

Es la capital de la región de Alsacia y sede del Consejo de Europa, una de las sedes del Parlamento Europeo y sede de la Corte Europea de los Derechos Hombre. En 1988 fue declarada por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad. Es una ciudad que sorprende muy gratamente y vale la pena visitarla. Sus principales atractivos turísticos son:

Barrio Petit France. Es la imagen más característica de la ciudad y lo forman tres puentes, que en su tiempo era de madera, que cruzan los canales del río Ille, vigilados cada uno por una torre de planta cuadrada del siglo XIV. Sin duda, es lo más bonito de Estrasburgo. Sólo por esto, ya vale la pena visitar la ciudad. Atravesado por los canales y con sus casas típicas llenas de flores, transportan a un mundo de ensueño, a través de sus calles pequeñas rodeadas de casas de los siglos medievales que están adornadas con madera tallada. Aquí vivían los antiguos molineros, pescadores y curtidores de pieles.

Catedral Notre-Dame. Se construyó en 1176 y es una de las más prestigiosas construcciones de la arquitectura gótica. La fachada de arenisca roja de los Vosgos, es alta y elegante, dispuesta entre dos torres de las que sólo la izquierda llegó a terminarse. Tiene un amplio rosetón en el centro y está revestida en su totalidad por un friso de delicadas columnitas, grecas y ornamentos. La torre de la izquierda tiene 142 m de altura, lo que supone ser una de las más altas del mundo.

Reloj astronómico. Está colocado en el interior de la catedral de Notre-Dame a 18 m de altura. Fue construido en el siglo XVI y perfeccionado en 1842. Funciona a la antigua hora de Alsacia, eso significa que cuando marca las doce, son las doce y media. A las 12:30 h se ponen en movimiento numerosos autómatas: los Apóstoles desfilan ante Cristo, que los bendice y a la izquierda un gallo mueve las alas y canta tres veces.

Casa Cammerzell.  Es la casa más bella de la ciudad y eso que hay muchas muy bonitas. Está situada en el número 16 de la placa de la Cathédrale. Tiene tres plantas en voladizo a partir de las arcadas de la parte interior y toda la fachada está cubierta de delicadas tallas en madera, con el tejado muy inclinado. Actualmente funciona un conocido restaurante.

Gran Isla de Estrasburgo. Está rodeada por dos brazos del río IIle, es el centro histórico de la capital alsaciana. Tiene un complejo excepcional de monumentos dentro de un área relativamente pequeña. La catedral, las cuatro iglesias antiguas y el Palacio Rohan, antigua residencia de príncipes y obispos, lejos de aparecer como monumentos aislados, forman un distrito que es característico de una ciudad medieval e ilustra la evolución de Estrasburgo a través del tiempo.

Sede del Parlamento Europeo y El Barrio Europeo. Una de las zonas más agradables que ver en Estrasburgo es donde se ubican los distintos organismos internacionales.

Sugiero alojarse en el “Hotel Las tres Rosas” (3 estrellas) y despedirse de Alsacia probando las exquisitas Flammekueche o tarta flambé, que es una especialidad de Estrasburgo por excelencia, pastas con nata, cebollas y queso, deliciosa y una Kougelhopf, postre con masa de brioche dulce y frutos del bosque. Una buena cerveza o los tradicionales vinos blancos.

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Fin del recorrido